lunes, 11 de octubre de 2010


CAPÍTULO 1

Lo siento. No te quise hacer llorar. Sola. Me siento tan sola.

Instituto, genial. Lo peor que me podía pasar. Lunes. Atravesé timidamente la puerta del centro. Tropecientos chavales se amontonaban en ambos laterales del portalón metálico para fumarse un par de cigarrillos antes de acceder al recinto.

Me oculté todo lo que pude bajo la carpeta, como si por ese simple hecho me volviera invisible para todos los demás. Mi rostro se volvía agrio cada vez que alguien dirigía su mirada hacia mí. A paso rápido o “trote” como le llamaba el profesor de gimnasia, atravesé los amplios pasillos en busca de mi clase.

Entré sigilosamente en el aula. El bullicio era evidente y los chicos jugaban a lanzarse bolas de papel con una fuerza sobrenatural, comparada con la mía, claro.
-         Ays
-         Joder tío, le diste a la chapona.- comentó un muchacho.
-         ¿Estás bien?.- me preguntó una voz masculina
-         Solo ha sido una bola de papel.- respondí cortante mientras retomaba el  irregular sendero que conducía a mi pupitre.
-         Si, con un afilalapiz de metal dentro.- comentó entre risas. Por aquella razón había dolido más de lo normal.

La chapona de la clase, esa era mi reputación. Otorgada injustamente por algún cretino que se creía la caña. No me identificaba totalmente con este adjetivo. En el fondo era rebelde, tenía doble personalidad. Me gustaba cantar, bailar, pintarme las uñas de negro, aunque nunca las había lucido en público.

Mi trastorno de doble personalidad era ese. En clase santa y en casa… santa 50% y diabla 50%. No era algo muy extraño. Mis amigas eran gente normal. Mis amigas… realmente sólo tenía una, ya que ninguna me convencía y temporalmente las iba cambiando porque tarde o temprano me traicionaban… y ni una ni dos veces… las que quisieran.

2 comentarios:

Nerea dijo...

El primer capitulo y ya estoy ansiosa x el siguiente.Haber si escribes pronto

Smileey! dijo...

¡Deberías seguir! ;)